La reforma fiscal que entrará en vigor el próximo año incide en numerosas materias dentro de la fiscalidad, por eso ya hemos hablado de ello en post anteriores: recomendaciones fiscales (I) y recomendaciones fiscales (II). Hoy terminamos con los últimos detalles al respecto, incidiendo cómo afecta a los pensionistas.

Fuente: actibva.com
Fuente: actibva.com

En primer lugar haremos referencia a la jubilación. Hasta el momento, los mayores de 65 años no disfrutan de ningún tipo de ventaja fiscal por las ganancias logradas con sus inversiones en cualquier producto, ya sean acciones, en un fondo de inversión o incluso de la venta de una vivienda. Sin embargo, ahora con la nueva ley, estas personas podrán vender cualquier bien obteniendo plusvalías y que esas ganancias queden exentas de tributación. Pero con una condición, que el importe obtenido se reinvierta como una renta vitalicia, como por ejemplo en pólizas de seguro.

También se permite una reinversión parcial, lo único que hay que tener en cuenta es que la exención será proporcional.
Por tanto, con esta nueva medida se puede ahorrar para la jubilación mediante otros instrumentos distintos a los planes de pensiones tradicionales.En definitiva, si se tienen más de 65 años y se quiere llevar a cabo una operación de inversión, es preferible esperar al 2015.

Siguiendo con ello, y haciendo hincapié en los pensionistas, hay que decir que el tiempo apremia, las deducciones para aportaciones a planes de pensiones y planes de previsión de asegurados cambian con la reforma. En la actualidad, depende de la edad del contribuyente. Los menores de 50 años pueden reducirse un 30% de la suma de todos los rendimientos netos del trabajo con un límite de 10.000 euros. Mientras que para los mayores de 50 años estas cifras son superiores, permitiéndose una reducción del 50% de todas las rentas del trabajo con un máximo de 12.500 euros.

Pues bien, con la nueva ley, ya no habrá distinción de edades únicamente podrá reducirse 8.000 euros o el 30% de los rendimientos netos de trabajo, por tanto, el dinero que puede ahorrarse se reduce en ambas franjas de edad. Este cambio es negativo para todos los ciudadanos que hoy estén reservando más de la cantidad antes mencionada. Por tanto, es recomendable aprovechar lo que queda de año para hacer aportaciones a tu pan de pensiones, ya que te permite desgravarte más.