Reanudamos el trabajo informativo a pesar de este ferragosto tan inhumano, es difícil poder conciliar el sueño con estas temperaturas, aunque no sé si prefiero este calor sahariano o la fuerza de los tifones que se están produciendo en China.

Escuchamos a nuestro alrededor, en la playa, en los chiringuito tomando la cervecita, la difícil situación económica que se avecina a partir de septiembre, aumentos de IVA, recortes en los diferentes ámbitos de la administración pública, encarecimiento generalizado del nivel de vida, pero, a su vez, el desempleo continuará su ritmo alcista, los sindicatos prevén animar el cotarro en las calles, habrá mayor presión al gobierno desde el todavía caliente asfalto.

 

Por otro lado, el propio gobierno sabe que el tiempo es oro, los inversores internacionales parece que son  conscientes de la posibilidad inmediata de la solicitud de un rescate para España dese Bruselas. El optimismo financiero obedece también a la también inminente inyección de los fondos comprometidos para la banca española. Además de esta grave situación en cuanto a la compra de la deuda española por parte del BCE, se confirma ahora el repunte de una nueva recesión económica en el seno de algunos países de la eurozona, Francia, Gran Bretaña e incluso  Alemania. Por todo ello el futuro económico de la Unión Europea, lo presiento muy difícil y complicado para los próximos años, sigo pensando que endureciendo las  políticas de austeridad será muy difícil salir indemne de la crisis financiera. Los bancos no van a poder remontar tan fácilmente, existen todavía importantes carencias legales en cuanto a la configuración de una zona monetaria común, es por ello que todas las responsabilidades políticas han de ser compartidas y yo tengo mis dudas. Como he expresado en otro medio, si queremos un Europa fuerte, solida y creadora de empleo en la industria y servicios, será necesario que los políticos europeos y el gobierno americano se empeñen en preparar una cumbre, una conferencia económica euro americana  que impulse la recuperación de Europa en el  corto plazo, algo parecido a un nuevo Plan Marshall  II para evitar un mal mayor en este siglo XXI. En definitiva, un nuevo Bretton Woods que  frene el declive europeo y evitar populismos arriesgados para la estabilidad política y social en Europa.

Como nos dejó legado el gran poeta y literato del Siglo de Oro español, Francisco de Quevedo (1580-1645), cuan poderoso es el dinero, sin este vil metal todo proyecto político se viene abajo, la misma administración de Obama está realmente preocupada por las dificultades financieras y sociales de Europa. Las presidenciales americanas está a la vuelta de la esquina, las multinacionales americanas están preocupadas por la débil demanda europea de bienes y servicios made in USA, esta problemática de consumo podría dañar o perjudicar los beneficios de las compañías americanas, no será del agrado para el “Tío Sam”.

Es urgente un stop en la dinámica hacia el abismo económico de Europa y exigir la colaboración de EEUU en esta encrucijada, si hemos sido capaces de conocer el planeta rojo, podemos ser también capaces de salvar Europa de su declive.