Uno de los tipos de seguros menos difundidos, pero que aún siguen siendo extremadamente valiosos, tienen que ver directamente con los relacionados a los accidentes laborales que pueden producir incapacidad en la persona, y por lo tanto, que esta deje de trabajar por un período de tiempo determinado, situación que en algunos empleos puede hacer que pierda meses de cobro, o incluso su mismo puesto laboral.

La cuestión es que el sueldo es el principal activo con el que cuenta un trabajador, ya que con sus ingresos de dinero, una persona puede acceder no sólo a sus necesidades básicas, sino que también en algunos casos hace frente a pagos fijos, como los de un alquiler, una hipoteca, el automóvil, y demás, que no se pueden suspender en ningún caso.

Por todo ello, para proteger tu dinero y tus gastos en caso de una lesión que te impida trabajar, te recomendamos efusivamente que averigües acerca de las pólizas de seguro en este sentido, ya que se considera que en el mundo entero sólo 1 de cada 4 trabajadores posee un aseguro de este tipo, aunque la verdad es que todos deberían tenerlo.

La mayoría de las personas que optan por este tipo de pólizas, consideran en sus casos que les preocupa realmente el no poder mantener su ritmo financiero en el caso de que queden incapacitados e imposibilitados para trabajar, mientras que quienes no los contratan, suelen alegar circunstancias como el costo de los mismos, o sus “bajas posibilidades” de verse afectados por situaciones de este tipo.

En muchos de los casos con seguros de incapacidad contratados, los mismos sustituyen una parte de los ingresos si una enfermedad o lesión impide a la persona trabajar durante cierto período, incluso si el incidente ocurre fuera de su centro de trabajo, por lo que no pasaremos ningún riesgo si nos rompemos una pierna practicando algún deporte, o un brazo tras caer en la calle un día lluvioso, o demás.