Estos días han sido unos días de incertidumbre. Si por un lado Mario Draghi decía que no vería trabas a la hora de que el Banco Central Europeo comprase deuda soberana de países como, por ejemplo, España; por otro, Angela Merkel y los demás mandamases de Alemania decían que eso era contra-producente y que sería como una droga, una adicción de los países que no permitiría arreglar sus problemas de esta forma.

Hoy hay otro protagonista que ha querido opinar sobre ese asunto. El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha dicho que apoyaría una hipotética intervención del Banco Central Europeo para evitar una fragmentación de la zona Euro, así como ha alabado las reformas emprendidas en países en situación complicada, como puede ser el caso de España.

Van Rompuy, que visitó nuestro país hace escasamente una semana, dijo que las primas de riesgo de algunos estados eran injustificadamente altas: «Las primas de riesgo para algunos países no siempre están justificadas por los fundamentos económicos, por decirlo suavemente. Además, los mercados financieros de la eurozona se están fragmentando cada vez más hasta el punto de que ello está haciendo muy difícil llevar a cabo una política monetaria única. Esto no es sostenible. En este contexto las reformas nacionales son necesarias, pero pueden no ser suficientes a corto plazo».

Por ese mismo motivo está convencido de que para superar esta situación de crisis se deben adoptar medidas a corto plazo así como asistencia adicional trabajando conjuntamente con el BCE.  El objetivo de estos trabajos y medidas serían demostrar que la moneda común es fuerte y está unida y que «el euro está aquí para quedarse».

Sus comentarios y los de Draghi han calmado un poco la escalada de la prima de riesgo española. Ahora sólo falta saber si realmente actuarán en consecuencia o serán, como en tantas otras ocasiones,  comentarios que no se materialicen en medidas concretas.

También te puede interesar:
Efecto expulsión privado

Fuente: Europa Press