Un emprendedor social es una persona cuya idea de negocio incluye soluciones innovadoras para los problemas más acuciantes de la sociedad y promueve un beneficio social.

Es necesario entender que un emprendedor social no funda una ONG, sino un negocio y, por lo tanto, tiene ánimo de lucro. Los proyectos de negocio de los emprendedores sociales se basan en la creación de un valor adicional pensando en las personas  ofreciendo una solución a determinados problemas que existen en la sociedad.

Un emprendedor social es un empresario capaz de sumar oportunidad de negocio y oportunidad de progreso social.

Ashoka,  la mayor asociación global de emprendedores sociales, y cuyo fundador fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias 2011 a la Cooperación Internacional,  los define así:

Los Emprendedores Sociales poseen la visión, la creatividad y la determinación tradicionalmente asociada a los emprendedores de negocios, pero su motivación es la de generar un cambio social profundo y duradero y no el beneficio económico. En definitiva: no descansarán hasta que alcancen su objetivo.

Los emprendedores social quieren cambiar el mundo con sus iniciativas, crear riqueza para todos y también valor humano. Esta visión hace que estos negocios están siendo promovidos por muchas entidades públicas y privadas, que ven con muy buenos ojos estas iniciativas que luchan contra la pobreza y la marginación desde dentro.

Los proyectos socialmente responsables e implicados con las personas y su entorno provocan simpatía y compromiso por parte del resto de la sociedad, que apoya esas iniciativas comprando esos productos o utilizando esos servicios.

Te dejo con un vídeo de Ashoka, donde explican su proyecto.

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