Los permisos laborales son la interrupción de la prestación laboral durante un tiempo determinado. Durante el tiempo que dura el permiso, el trabajador no tiene obligación de acudir a su puesto de trabajo, pero sí tiene derecho a la remuneración correspondiente.

El trabajador debe solicitar el permiso de manera formal, avisando con anterioridad y justificando los motivos. La concesión de un permiso es una obligación legal por la cual, si se cumplen los requisitos legales establecidos en el caso solicitado, el empresario debe concederlo.

Si a un trabajador le corresponden unos días de permiso por una determinada circunstancia pero se le conceden, aun teniendo derecho a ello, la empresa incurrirá en una infracción grave o muy grave.

Si el trabajador no ha cumplido sus obligaciones de preavisar y justificar el permiso y se lo toma por su cuenta, la empresa podrá entender su ausencia como falta de asistencia y, en consecuencia, sancionarle.

Básicamente, el trabajador tiene derecho a solicitar un permiso laboral en los siguientes casos:Matrimonio: 2 semanas.

  • Nacimiento de hijo: 2 semanas
  • Fallecimiento, accidente o enfermedad grave de un pariente  (hasta segundo grado de consanguinidad): 2 días o 4 días si es necesario realizar desplazamiento.
  • Traslado de domicilio habitual: 1 día.
  • Parto: 16 semanas.
  • Lactancia de un hijo menor de 9 meses: una hora diaria, que puede dividirse en dos fracciones.

Foto: J.D. Falk