El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha apostado una vez más, en las últimas horas, por llamar a las empresas originarias de América Latina a que inviertan parte de su dinero e instalaciones en territorio español, considerando que, por una cuestión de idioma y afinidad, nuestro país podría convertirse entonces en su entrada al continente europeo, en un nuevo sistema económico y financiero que se desarrollaría en los próximos años.

“España puede desempeñar un papel muy relevante como puerta natural de entrada para las empresas latinoamericanas al mercado europeo, mayor que el de Estados Unidos, con más de 490 millones de potenciales consumidores y con un elevado poder adquisitivo”, ha manifestado el propio Rajoy, en recientes declaraciones efectuadas en la capital chilena, Santiago.

Hay que destacar, de esta forma, que Rajoy estuvo presente en la inauguración de la cumbre empresarial “Celac-UE” ante más de 300 empresarios latinoamericanos y europeos, todos los cuales se mostraron bastante entusiasmados con su palabra, más allá de que evidentemente su Gobierno no parece tener ninguna receta mágica para salir del lamentablemente momento económico y social que vive el país.

De todos modos, los presentes en el evento se manifestaron en acuerdo con la idea de Rajoy de presentar a la inversión como motor del desarrollo en los países que se encuentran en la situación de España, y que entonces las PYMES podrían jugar un rol fundamental en caso de que decidieran expandirse al viejo continente, sobre todo aprovechando la actual coyuntura, en la que economías hasta hace un tiempo desplazadas, como las de América Latina, se muestran realmente fuertes.

“Estamos creando oportunidades de negocio para los inversores extranjeros”, resumió Rajoy en este mismo sentido, señalando que su Gobierno ha llevado adelante un “proceso reformista de una intensidad sin precedentes en las últimas décadas de la historia de España”, que podría beneficiar especialmente a los inversores internacionales, en este caso a los latinoamericanos.