imagesca2zssmy.jpgEs lógico que ante los incrementos del precio de las hipotecas fruto de la subida sostenida e imparable del Euribor cada vez se opte más por el alquiler de viviendas.

Tradicionalmente, nuestro país ha sido muy poco proclive a alquilar como primera alternativa salvo por causas de fuerza mayor, un traslado o circunstancias no permanentes por ejemplo, cuando debería ser una cuestión como otra cualquiera, es decir, que se moviera en función del precio. Si me sale más barato alquilar una casa debería ser ésta la opción elegida sin caer en el falso axioma de que mediante la compra “siempre tendrás algo mientras que alquilando sólo se gasta el dinero sin que te quede nada“.

Lo que no era normal es que el mercado del alquiler estuviera más caro que el de la compra, cosa que empieza a normalizarse según los últimos datos. Sin embargo, no ocurre así en todos los lugares y, por ejemplo, en Asturias, País Vasco, Canarias y Navarra cuesta más vivir en alquiler que amortizar una hipoteca.

Parte de este comportamiento anormal de los precios del alquiler proviene, sobre todo y en los casos que yo conozco, de la inseguridad que tienen los propietarios respecto a los inquilinos lo que les lleva a mitigar el riesgo mediante el incremento de la cantidad a pagar. Solucionar este problema y permitir un mayor dinamismo en este mercado son propuestas que ayudarían a mejorar el sector.

Y, además, que los consumidores realmente valoremos el coste de oportunidad de los bienes que podemos comprar.