Aunque todavía no se conocen las condiciones para ser beneficiario de esta medida, Pedro Solbes, el Viceministro Económico anunció el día de ayer una medida que, de concretarse en los hechos, será todo un alivio para muchas familias españolas. El gobierno español pagará los costosos trámites de la refinanciación de sus hipotecas.

Hoy en día, los aranceles por ampliar la vida de una hipoteca, y con ello disminuir el monto de las entregas mensuales, es de un máximo del 0,1% del capital pendiente de pago.

Una medida de las autoridades económicas para atenuar las consecuencias en los bolsillos más desprotegidos por alza en las tipos de interés. La iniciativa, que aún requiere de la participación de bancos y organismos, aún no tiene establecidos ni sus mecanismos operativos ni los requisitos para ser acogido por el programa, algo que revela el trasfondo electoral de la medida, sin menoscabar los beneficios que su aplicación efectiva significaría para muchos padres de familia que sientes las aguas subir con el clima de incertidumbre que se vive desde enero.

Sin embargo, hay un barómetro para anticipar las características del beneficio: una medida similar anunciada en diciembre del año pasado por George W. Bush para defender el patrimonio de familias amenazadas por el embate alcista de las tazas de interés. En ese caso, que sin duda inspiró el anuncio de Solbes, las instituciones crediticias congelaron por un mes el embargo de propiedades a la espera de que los propietarios se acogieran a los planes de refinanciamiento, y el gobierno a su vez congeló por cinco años los tipos de interés de las hipotecas beneficiadas.
Esperamos, sea cual se la segunda intención del gobierno con este anuncio, que la medida sea efectiva y bien acogida por todos los agentes necesarios para su puesta en marcha, y que sea tan o más generosa que la americana.