Teniendo en cuenta la repercusión y consecuencias que trae consigo la nueva reforma fiscal, aprobada el pasado jueves 20 de noviembre, daremos una serie de recomendaciones de cómo amortiguar la factura fiscal con las novedades para la inversión muy a groso modo, y sobre todo hablaremos de uno de los nuevos productos que ofrece esta reforma como es el “Plan ahorro 5”.

Fuente: libremercado.com
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En primer lugar, en cuanto a ahorrar e invertir, con la nueva ley a partir de 2015, será más barato fiscalmente, ya que se produce una bajada en los tipos de los rendimientos del trabajo del IRPF y la escala de las rentas del ahorro. De modo que como inversores, es preferible diferir la obtención de rendimiento, sujeto a tributación, hasta el año 2015.

Por otro lado, en cuanto a los dividendos, la nueva reforma elimina la exención de los primeros 1.500 euros, sin ningún tipo de excepción. Por tanto, en este caso, la situación empeora de cara al inversor accionista, y sería mejor obtener los dividendos a finales de este año antes de que empiece el 2015, no obstante, eso no está en las manos de los inversores, sino de las empresas a través de su política de dividendos.

Asimismo, relacionado con los dividendos esta la opción de derechos de suscripción, se trata de una de las formas de percibir dividendos, y que a partir del 2015, se tendrá que tributar por ello y estarán sujetos a retención. De modo que no se considerará como un dividendo en metálico sino como una ganancia patrimonial. No obstante, esto no afecta hasta el año 2017, con lo cual no profundizamos en ella.

Junto a las reformas de algunos elementos destacados como los mencionados, también hay nuevos productos, como es el “Plan ahorro 5”, que pretende fomentar el el ahorro a medio plazo, a través de un trato fiscal ventajoso.

Este se limita en exclusiva a depósitos o seguros individuales de vida, y es imprescindible que se garantice al menos un 85 por ciento del capital. A esto hay que añadir que a inversión se limita a aportaciones no mayores de 5.000 euros al año y la inversión se ha de mantener durante al menos 5 años.

No obstante, pese que a este nuevo producto ha sido generado por el gobierno como un incentivo fiscal, aun no está maduro, y según la situación actual de los tipos de interés, no compensa de manera no compensa de manera significativa el invertir en este nuevo producto.