Aunque el seguro de vida no es está entre los más contratados, eso no quiere decir que no vaya a convertirse en el más importante ni el más necesario en algún momento determinado de nuestra existencia, ya que justamente a partir del mismo puede definirse enteramente la situación financiera de una familia.

Es por eso que siempre se les recomienda a las personas que pueden afrontar un pequeño gasto mensual para tener al día su póliza de vida, que no descuiden este apartado de los seguros, cuestión de que si les pasara algo que no les permitiera obtener ingresos, como un accidente que provoque invalidez, o hasta la muerte, no se resienta tanto la cantidad de dinero que ingresa al hogar cada cierta cantidad de tiempo.

Es por ello que los especialistas recomiendan, en el caso de que “usted fuera la fuente principal de ingresos para su familia, o alguien dependa financieramente de usted, probablemente requerirá la protección de un seguro de vida. Cuando se compara el nivel de protección que estará recibiendo, hoy día los precios de las primas son muy razonables”.

De la misma forma, podemos destacar que en la actualidad se comercian dos tipos distintos de seguros de vida, que en la jerga son conocidos como seguro a término, o term insurance; y el seguro permanente, whole life insurance.

En el caso del primero, el más básico de los seguros de vida, debemos decir que la póliza hace un pago cuando la persona asegurada muere durante el tiempo o término de vigencia de la póliza, que puede ir de uno a 30 años. Tienen un costo mínimo por la mayor longevidad de las personas en la actualidad.

Para los seguros permanentes, en cambio, se trata de seguros que se acumulan mediante un ahorro, contiene dentro de sus estructuras variantes como seguro de vida universal, seguro de vida variable y seguro de vida universal variable, y seguro de vida ordinario.