Según ha dictaminado en estas horas el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, considerando un caso remitido por un juez de Oviedo, los contratos de seguros quedan excluidos de la Directiva de Contratos; una vez que este magistrado haya consultado a los jueces de Luxemburgo sobre el ámbito de aplicación de la directiva a partir del caso del ciudadano González Alonso.

Hay que recordar que esta persona adquirió una cuenta remunerada de alto rendimiento rescatable de Nationale Nederlanden de la rama de los contratos de seguro, en el año 2008, pagando hasta 3.000 euros en primas. Pero cuando quiso resolver el contrato y recuperar el dinero, se encontró con la decisión de la empresa holandesa de negarle esta posibilidad, por lo que entonces se estableció la demanda judicial.

En aquel entonces, esta persona alegó que el contrato que había firmado con Nationale Nederlanden no se ceñía ni a la ley española de contratación ni a la directiva europea al carecer algunos requisitos, entre ellos el más importante, que el documento debía “contener una referencia clara y precisa al derecho del consumidor a revocar el consentimiento otorgado”.

De esa forma, el Tribunal de Justicia europeo ha aclarado hoy al juez de Oviedo que no puede tenerse en cuenta para el caso la normativa comunitaria de contratos, ya que se halla fuera de su ámbito de aplicación, sino que el vínculo pertenece a lo que debería llamarse “vinculados con fondos de inversión”, habituales en el negocio de los seguros.

“Un contrato celebrado fuera de un establecimiento mercantil, en el que se ofrece un seguro de vida a cambio del pago mensual de una prima destinada a ser invertida (…) queda excluido del ámbito de aplicación de la directiva comunitaria”; señala la redacción del comunicado oficial, que sentará las bases a partir de ahora para que, probablemente, los seguros deberán acogerse a estas normativas continentales en el futuro, o que especifiquen los derechos del consumidor de una forma mucho más clara, sencilla, y detallada.