En una ocasión anterior te hablé sobre la técnica del grupo nominal, una técnica según la cual todos los participantes están en un mismo lugar pero trabajan de forma independiente cada uno de ellos. Ahora la técnica que quiere explicarte es la técnica Delphi, caracterizada por ser un grupo nominal algo más complejo y lento.

La técnica delphi se diferencia del grupo nominal en que no exige que el grupo esté reunido físicamente en un mismo sitio. Tampoco requiere que los miembros se conozcan, como ocurre en el grupo nominal, sino que son anónimos.

El objetivo de los miembros en este caso es la búsqueda de un comportamiento proactivo. Ha de haber una interacción entre los miembros controlada a través de las respuestas según unas estadísticas con el objetivo de alcanzar un grado de consenso máximo y, cuando haya diferencias, o un consenso, se pedirá el motivo por el cual se da esto.

La técnica delphi comienza repartiendo unos cuestionarios para aportar ideas, opiniones o decisiones. Todas ellas serán anónimas e independientes y se contestarán por cada miembro recibiendo después una copia de los resultados de los demás miembros. Estos resultados serán analizados y se volverá a pedir nuevas propuestas, ideas o decisiones una vez evaluadas las otras respuestas para saber si ha habido alguna clase de cambio.

Esto significará que el cuestionario se irá evaluando lentamente hasta llegar a un acuerdo en el que estén todos satisfechos y con el que concuerden.

La técnica delphi suele aplicarse para realizar pronósticos, evaluar características de productos, sistemas, tecnologías; resolver e identificar problemas; establecer metas y prioridades; para aclarar posiciones, identificar diferencias, optar por determinados grupos de referencia, etc.

El problema que tiene es que puede resultar muy lenta y eso cansa a los miembros haciendo que se tomen decisiones solo para terminar con el problema.