Aunque la posibilidad de fumar marihuana legalmente en los muchos bares de Ámsterdam que se dedicaban a la venta de este tipo de drogas era uno de los elementos más comunes que hacían a las tradiciones holandesas, en las últimas horas se ha sancionado una ley mediante la cual se pretende que únicamente sean los residentes de la zona quienes puedan adquirir las porciones mínimas que se entregan en estos sitios.

La cuestión que durante las últimas tres décadas, miles de jóvenes, y no tanto, de países sobre todo como Bélgica, Alemania y Francia, viajaban regularmente a Holanda sin más intención que fumar hierba de forma legal. Los denominados “coffee-shops”, aunque todo el mundo sabía que comercializaban marihuana, fueron durante ese tiempo uno de los principales atractivos turísticos de este país, incluso para quienes no son fumadores regulares.

Recordando que Holanda legalizó la venta y el consumo de cannabis en 1976, hay que señalar que si bien en principio se trató de un hecho revolucionario, especialmente para los habitantes de países en los que esta práctica estaba -y está- totalmente prohibida, llevó a que en los últimos tiempos, pobladores de las regiones afectadas por este fenómeno, además de comerciantes del turismo que poco tienen que ver con el consumo de drogas, se quejaran constantemente de la situación.

Por eso es tal vez que en el día de ayer entró en vigor una nueva legislación, que fuera votada en enero, pero que se encontraba paralizada hasta ahora por varios recursos judiciales, la cual determina que sólo se permite que estos establecimientos vendan legalmente cannabis a holandeses o residentes en Holanda, siendo que hasta el momento se podían comprar hasta cinco gramos de cannabis por persona sin ningún problema.

Hay que destacar que esta nueva legislación aplica ya en las provincias sureñas de Limburgo, Brabante y Zelanda y se extenderá al resto del país en 2013, incluyendo de hecho varios requisitos para que sólo los nacionales o residentes puedan comprar marihuana.