Y la nave va. Como diría el inefable director italiano Federico Fellini en una de sus últimas prodigiosas producciones, guión del propio Fellini y de Tonino Guerra, obteniendo lo mejor de dos grandes de la interpretación, Fredd Jones y Barbara Jefford. Al igual que Fellini nuestro equipo económico está absolutamente decidido a mantener firme el pulso de de sus reformas y ajustes fiscales, el buque insignia en el que navegamos exige una concentración bárbara en el manejo del timón y no desviarse del rumbo fijado, los mercados nos observan. Parece ser que se avecinan tiempos de mayor comprensión y racionalidad en los designios de la política económica en la eurozona. La inminente llegada al Elíseo del candidato socialista Francois Hollande, ha acelerado la actualización de la hoja de ruta para evitar una caída por el precipicio anunciado en el que nos encontramos. Se exigen algunos cambios y reflexiones sobre el futuro a corto plazo. No todo puede consistir en austeridad, está demostrado que las medidas de consolidación fiscal y ajuste presupuestario son las que se deben aplicar, van todas ellas en la buena dirección, pero no solo de impuestos y ajustes vive el Homo economicus del siglo XXI. El Estado del Bienestar keynesiano está muy consolidado en las costumbres y hábitos de los ciudadanos. Además y, lo más importante, estas actuaciones de emergencia no están garantizando el riego de la inversión privada, sobre todo a la hora de la creación de empleo, más bien al contrario. La reforma laboral es necesaria, pero los animal spirits que pensaba Keynes no acaban de interactuar en la sociedad, definitivamente se hace necesario un cambio de agujas en el diseño de políticas económicas que consigan estimular a corto plazo el ahorro y el crecimiento. Al hilo de esta reflexión quiero resaltar el magnífico comportamiento económico que está ocurriendo en la división española de la multinacional McDonald’s. En concreto, según los resultados de un reciente estudio publicad o en una revista de economía, dicha empresa se encuentra culminando un importante proceso de revolución en su imagen pública, un autentico renovado plan de marketing, potenciando a su vez la marca España. Tanto es así, que el recientemente nombrado presidente mundial de la compañía haya valorado las cifras y cambios de McDonald’s España que recomienda al resto de países tomen ejemplo de la gestión española. Desde aquí felicitamos al equipo de esta empresa y en concreto a Patricia Abril por su habilidad en el conocimiento de las técnicas de marketing. Tomando como referencia a McDonald’s, animo a nuestros estimados líderes políticos y gestores económicos y, guardando las distancias, vayan preparando una importante lista de McMenús orientados a combinar unos equilibrados ingredientes de política económica que permitan impulsar a nuestra economía hacia el equilibrio de las cuentas nacionales o, al menos, que frenen el despilfarro y el descontrol autonómico. Asimismo dichos McMenús deberán contener políticas relacionadas con la austeridad pero combinando medidas que estimulen suavemente el crecimiento económico.

Finalmente la eurozona ha decidido degustar también este renovado menú, se ha pensado elaborar una hoja de ruta o más bien un Plan Marshall europeo, contando con las dos instituciones más emblemáticas de la Unión Europea para temas de política monetaria y bancaria, el Banco Europeo de Inversiones y El Banco Central Europeo. De este nuevo plan saldrán medidas para incentivar el desarrollo de infraestructuras, energía verde y tecnologías avanzadas, con la inexcusable participación de la inversión privada. De este modo se pretende aliviar un poco a las economía más castigadas por los ajustes y recortes, al igual que ayudará a España a que la transición de la economía del ladrillo a la del conocimiento sea menos vulnerable. Deseo homenajear a uno de los economistas más prestigiosos, Luigi Pasinetti, gran estudioso de las teorías del crecimiento económico y del desarrollo económico, discípulo de los miembros de “Cambridge Circus”, pues Pasinetti, manifestaba que “todo el análisis se ha llevado a cabo con referencia constante a una situación de pleno empleo, porque el pleno empleo es la situación que importa y porque, evidentemente, es hoy día uno de los objetivos aceptados en cualquier sistema económico. Las conclusiones adquieren, pues, una significación practica importante tanto si el sistema es capaz de de alcanzar automáticamente el pleno empleo, como si no lo es.

 

En este último caso, yo diría que se hace aun más importante porque es entonces cuando hay que tomar medidas prácticas y resulta esencial tener ideas claras acerca de la dirección en que hemos de movernos”. Reflexión de un estudio realizado en 1974. Saquen sus propias conclusiones