Me pilla en Bruselas el impactante suceso económico de la semana, la dimisión del “banquero” Rodrigo de Rato de la presidencia de BANKIA. Al final la economía pone a todo el mundo en su sitio, como dice el poeta y ensayista Hans Magnus Enzensberger (1929), en su reciente y magnifico ensayo “El gentil monstruo de Bruselas o Europa bajo tutela” editada por Anagrama, “Si hemos de creer a los políticos, la culpa de tanta calamidad radica única y exclusivamente en la especulación. Hablamos de ese fenómeno ingrato como si se tratara de un espectro difícil de dilucidar y aun más de ahuyentar. Y eso que forma parte de los fundamentos del capitalismo.” O lo que es lo mismo la avaricia rompe el saco, no hay nada más sabio que nuestro refranero español, todavía no he oído ni leído a ningún banquero de la etapa del ladrillo salir a la palestra y disculparse ante la sociedad por su comportamiento tan alejado de la disciplina bancaria y del más estricto cumplimiento de la normativa bancaria, actitudes muy bien difundidas por el maestro Luis Ángel Rojo, uno de los gobernadores del Banco de España más inteligentes y eficientes de la historia económica española. Todo lo contrario todavía pide más dinero para salvar los muebles. Cosas del capitalismo. Quiero continuar con la cita del ensayista Enzesberger, “los especuladores tantean los puntos débiles del mercado; reaccionan ante el incremento de la deuda pública ocasionado por la política; ponderan los desequilibrios económicos derivados de la construcción viciada de la unión económica y monetaria, y analizan las fuerzas centrifugas que esto genera. Son conscientes de que su modo de actuar amenaza al sistema del euro”.  Más clarividencia imposible.

Clarividencia es la que han tenido tanto Rajoy como Rato, para apartarse de la dirección de Bankia, es un síntoma de cambios inmediatos en el sistema financiero español, a ver si de una vez vamos conociendo los españoles la dimensión real del ladrillazo, condición sine qua non para despertar mayor confianza entre los inversores internacionales y las agencias de rating. Apruebo la decisión de desarraigar a los políticos de los consejos de administración de los bancos y cajas. Ahora podríamos insertar un apunte muy relacionado con aquella excelente cinta de Martin Scorsese  dirigida en 1990 y titulada “Uno de los nuestros”, protagonizada entre otros por el gran Robert de Niro y Joe Pesci. Ahora será un banquero, José Ignacio Goirigolzarri (1954), jubilado prematuramente y muy curtido en el área de la planificación de  inversiones del BBVA, natural de Bilbao y una carrera muy brillante como economista en el seno del banco. Confiamos en su saber hacer para ser capaz de desarrollar una optima gestión y acabar con las dudas y la toxicidad de los activos de Bankia.