Desde que aparecieron (hace muy pocos años pero, debido a su importancia y renombre, parece que llevan más entre nosotros) las redes sociales se han extendido a la velocidad el rayo y, aunque muchos las vean como una herramienta de ocio y diversión (y se prohíbe su uso a los empleados o se elimine la posibilidad de acceder a ellas), lo cierto es que llevadas al campo laboral, pueden constituirse un una herramienta más de la empresa, tanto desde el punto de vista de la productividad como de fraternización y fortalecimiento de relaciones entre empleados.

Expertos del mundo 2.0 y de los Recursos Humanos lo tienen claro, las redes sociales son un especie de intranet modernizada en la que son los propios trabajadores los que nutren a esa intranet de información y debaten entre ellos las novedades o actualidad del día a día empresarial, haciendo que la información fluya entre los diferentes departamentos de las entidades. Feedback como palabra clave del éxito de las redes sociales en contrapunto de las ya desfasadas intranets.

Pero, ¿cómo introducir en nuestra empresa una red social y de qué forma?

Lo cierto es que tenemos que tener muy claro los objetivos que queremos conseguir con la aplicación de esta nueva herramienta, así como qué tipo de empresa tenemos para que los resultados sean un éxito.

Para eso, tendremos que tener claros diferentes puntos:

  • Aunque la información fluye naturalmente y no debe partir unilateralmente de un punto, algún departamento y algún responsable de dinamizar la red tendrá que se elegido. Así, tendremos que determinar de donde (Recursos Humanos, Comunicaicón y de quien (Community Manager)  sale la iniciativa de suelta de información.
  • Planifica cómo se introduciría la herramienta entre la dinámica cotidiana de los empleados; por otro nombre, debemos crarla y ponerla en marcha en el menor tiempo posible.
  • Empezar por las redes corporativas y estrictamente internas a las redes abiertas (como las arquifamosas Twitter y Facebook)

 

 

Fuente: Emprendedores