Mientras el gran Vicente Fernández se encuentra de gira en nuestro país, Rajoy se desplaza a México para asistir a la reunión del G20 en Los Cabos (México). Es un honor para nosotros haber contado con el Frank Sinatra mejicano en su gira de despedida, precisamente denominada “La Despedida”. La cuestión es que Rajoy y Guindos están reunidos en el país de los corridos y de las rancheras, supongo que si todo sale bien y se apuesta definitivamente por el crecimiento y la unión bancaria europea, se podrá echar unos cantecitos acompañados de unos tequilas.

 

Fuera de bromas, dicha concentración de líderes, incluido Barack Obama, debe ser una reunión crucial y definitiva para acabar con la desconfianza de los inversores internacionales hacia nuestra economía. Dice Krugman en su artículo publicado el lunes en The New York Times que “la única forma en la que el euro puede-podría-salvarse es si los alemanes y el Banco Central Europeo se dan cuenta de que son ellos los que tienen que cambiar su comportamiento, gastar más y, sí, aceptar una inflación más elevada “, el hace referencia a la situación de Grecia pero sirve igual para España. Hay que dejarse ya de medias tintas, o somos Europa unida o no lo seremos nunca más. Deben de despojarse de viejos y caducos pensamientos respecto a un probable aumento de la inflación, está en juego un mayor crecimiento del desempleo, más desigualdad social, al final menos Europa y más caos social y monetario. Por ello le pediría a Vicente Fernández que desde Europa les cante algún corrido y las rancheras más alegres con el fin de transmitirle energía a los luteranos más recalcitrantes para que se animen a iniciar una senda no solo para el crecimiento sino también para construir más Europa, demostrar a los EEUU, que somos de verdad una autentica “área económica” y que nuestra moneda, el euro, va a continuar siendo una moneda estable. Ningún mercado, ninguna presión externa va a poder con nosotros.

También lo expone así Casimiro García-Abadillo en su columna de hoy en EL MUNDO, “Grecia no es culpable”, “difícil situación porque se juntan nuestros problemas con la intransigencia de Alemania y el desconocimiento de los inversores de la realidad española.” Y sigue diciendo que “la desconfianza no viene generada por el sistema financiero, sino por las dudas sobre el país y su capacidad para afrontar sus deudas (públicas y privadas)”. Manos a la obra todos juntos, PP y PSOE, trabajar para salir cuanto antes de este tremendo lio, que tengamos crédito pronto, que podamos crear empleo, así podremos ahorrar para no pedir tanto prestado y volver a ser una economía que invierta en su propio talento y olvidarnos de la poltronas vitalicias y del coche oficial, esto se tiene que acabar si o si. Por el bienestar de todos los españoles, no solo vamos a apretar con LAROJA (Por cierto enhorabuena y nos vemos en la final).