El pasado 4 de junio de 2026, se presentó en Madrid el ‘I Barómetro Retos y Aprendizajes’, un informe elaborado por el Centro Reina Sofía de Fad Juventud en colaboración con Banco Santander. Este estudio muestra una visión compleja de la juventud española, que, aunque mantiene una actitud positiva hacia el esfuerzo y la adaptación, se enfrenta a un panorama de incertidumbre y precariedad en el ámbito laboral.
El barómetro revela que un 67% de los jóvenes opina que rendirse no es una opción, mientras que el 63,4% está convencido de que el esfuerzo es clave para alcanzar metas. Sin embargo, también se evidencia que 6 de cada 10 jóvenes perciben que existen obstáculos externos que dificultan su progreso, incluso a pesar de su dedicación.
Los resultados del estudio reflejan que las decisiones formativas y profesionales de los jóvenes están marcadas por una necesidad de ingresos inmediatos y la presión familiar, lo que les lleva a tener que tomar decisiones importantes con muy poco tiempo para equivocarse. Esta realidad provoca una carga emocional considerable y una sensación de urgencia que complica su desarrollo profesional y personal.
Un hallazgo destacado es que, aunque el éxito ya no se mide exclusivamente en términos económicos, la búsqueda de estabilidad y la posibilidad de conciliar la vida laboral con la personal se han convertido en elementos centrales en la definición de bienestar. Este cambio en las expectativas juveniles indica una evolución en la manera en que los jóvenes valoran su futuro.
En su intervención, José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Fad Juventud, subrayó que la juventud no está rechazando el esfuerzo, sino que clama por más oportunidades y contextos en los que puedan construir proyectos de vida con estabilidad y menos incertidumbre. En una línea similar, Juan Manuel Cendoya, vicepresidente de Santander España, enfatizó la responsabilidad compartida de instituciones, empresas y la sociedad para enfrentar estos desafíos y facilitar la igualdad de oportunidades.
Además, el estudio pone de manifiesto la creciente demanda de orientación y acompañamiento en la toma de decisiones. Más del 75% de los jóvenes encuestados considera prioritario mejorar su conocimiento sobre sus intereses laborales, y un 73% aboga por una mayor formación financiera que les ayude a gestionar su economía cotidiana.
La precariedad en el mercado laboral se traduce en una adaptación constante de los jóvenes, que deben conformarse con trabajos que ofrecen estabilidad, aunque no correspondan con sus aspiraciones o vocaciones. En este sentido, la familia sigue siendo un pilar fundamental, pero también puede ser una fuente de expectativas que aumentan la presión sobre los jóvenes para conseguir autonomía económica.
Este barómetro, por tanto, no solo plantea un retrato de las inquietudes y aspiraciones de la juventud actual, sino que también subraya la necesidad de un cambio colectivo para ofrecer un soporte más sólido y una guía efectiva que permita a los jóvenes afrontar su futuro con confianza y oportunidades reales.
vía: Notas de prensa Banco Santander






