Expectativas y racionalidad
Le puede ocurrir a cualquiera. Te invitan a una cervecita en casa de un amigo y ves cosas (económicas) que te sitúan en la tesitura de hablar o callar, siendo más sabio lo segundo seguramente. Tu amigo se acaba de comprar hace apenas un par de meses una televisión enorme, plana y de última generación. Presume de ella, ¿por qué no?,










