¿Brotes verdes?

dominiquestrauss-kahn«Estoy contento de poder decir que hay brotes verdes en todos sitios». Las palabras del director gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, han calado hondo en los ámbitos financieros y periodísticos, y este fin de semana los medios se llenaron de plácidas campiñas y un mal disimulado optimismo, lejos de los abismos que hasta hace unos días parecían amenazarnos, incluso a pesar de que Strauss-Kahn matizó su declaración con el acostumbrado llamado a la cautela. ¿Se terminó la crisis?

¿En dónde están «los brotes verdas»? Ciertas cifras en Estados Unidos, algunas en Europa, y una cierta tendencia global. Lo que podríamos llamar «la guerra de los indicadores»: el indicador de sentimiento económico de la Comunidad Europea, los datos del consumo en los Estados Unidos, el barómetro del OCDE en España, los gráficos de consumo en tarjetas de créditos, los índices de precios… Nunca se había observado tan al detalle tanto y en ciclos tan cortos.

¿Dónde está el alivio? En realidad, y a pesar del exabrupto de Strauss-Kahn, la verdad es que las cifras sólo dicen una cosa cierta: la economía mundial está «menos mal», y por lo menos no trasmite más una sensación de «caída libre».

Sin embargo, alabamos el valor de Strauss-Kahn de ir a contrapelo de los gurus de la escuela apocalíptica que practicamente proclaman el fin del mercado como lo conocemos, y de los de Me curo en salud, que siempre añaden unos cuántos puntos porcentuales negativos a las estimaciones oficiales (un poco como esos médicos que nos dan seis meses de vida, y si se muere al quinto, bueno, la vida es dura, pero si se sobreviven siete, se hinchan el pecho).

Las cifras españolas, desgraciadamente, siguen del mismo color 8rojo): 3,5% de contracción al final del 2009, una caída menos brusca a partir de junio próximo y una estabilización en el deterioro del empleo en seis meses.

Con lo que, os lo aseguramos, es mejor guardar las copas para otra ocasión. A los brotes hay que dejarlos crecer.

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