La lucha contra los cárteles económicos y sus prácticas desleales ha tomado un curioso giro con el anuncio hecho el día de hoy el Consejo de Ministros sobre la Ley de Defensa de la Competencia.

Según está Ley, aprobada en septiembre del año pasado y aún en la búsqueda de sus herramientas de aplicación, toda empresa o persona física que participe en un cártel sufrirá multas por el 10% del volumen de negocios del ejercicio anterior. Se define como cártel al acuerdo entre competidores para alterar precios, importaciones, exportaciones, hacer pujas preestablecidas o pactar el reparto del mercado.
El Consejo de Ministros anunció el día de hoy que existe una manera de librarse de esta sanción: la delación. Toda empresa o particular que haya participado en carteles puede acogerse a un programa de clemencia por demanda previa. La presentación de pruebas fidedignas que apunten a la disolución de un cártel del que fueron miembros garantiza la inmunidad o rebajas importantes en la multa original.
Para la Comisión Europea este no es un recurso nuevo: el 90% de los cárteles que se han procesado lo han sido gracias a estos programas de clemencia para chivatos.

La CNC no tiene duda sobre el éxito de la Ley de la defensa de la competencia y de su programa de clemencia. Tanto así que ha anunciado que, en todos los casos de denuncia de cárteles, sólo la primera delación será válida