Una de las predicciones que se puede realizar sin temor a equivocarse en el 2011 es que la morosidad va a repuntar. Hay que afilar los sistemas de cobro para garantizar que los recursos no dejen de fluir. Estos son algunas sencillas medidas para evitar amargas esperas (y pérdidas).


1. No dar margen a pagos atrasados

Olvidarse o ser laxo con los pagos vencidos es la peor política de una empresas. A la larga, esa falta de recursos y corte en los flujos de caja afectará a fondo su subsistencia.

2. Política de recordatorios

Es sensato usar una serie de llamadas, mensajes o correos electrónicos para recordar a los clientes la inminencia de sus obligaciones. Ante todo, hay que usar un lenguaje amable y ligero, y siempre con un cierre en que se pide ignorar el mensaje si el pago ya fue cubierto. Una de las principales causas que los clientes aluden para su retraso en los pagos es que lo olvidaron. Demos el beneficio de la duda.

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