franquicia.jpgAlgunas noticias sorprenden sólo con leer el titular aunque pueden llegar a preocupar si el cuerpo de la misma insiste y profundiza en la sensación inicial. Me sorprende que en México prevean que el 90% de sus empresas sean franquicias de aquí al 2020, detalle que puede ser interesado al venir del autor de un libro que aboga por este modelo de negocio. Y me preocupa que sea el gobierno federal quien tenga planes en este sentido.

Invertir en una franquicia es una buena forma de administrar un negocio pero no deja de ser una manera “subsidiaria” que tiene ventajas e inconvenientes ya que si bien sirven para introducir innovaciones ajenas, marcas y oferta rápidamente también es cierto que supone una supeditación total de la matriz dejando de lado la innovación y el emprendimiento. Se puede crear una buena red empresarial sin sustrato que es lo que por contra acabará subsistiendo en definitiva.

No es cuestión de ponerse un poco exagerado pero una economía a nivel nacional debe intentar alcanzar un equilibrio entre diferentes tendencias de negocio, franquicias e innovación en una adecuada mezcla, sin dejar de lado la nuevas tendencias en torno a la economía del conocimiento, como ya reclaman bastantes voces desde el país azteca.

Seguramente haya razones más de fondo para políticas de este tipo que “sobrevaloran” la importancia de las franquicias pero a mí, de momento y esperando aclaraciones más pegadas al terreno, no se me alcanzan. Todo es posible.