Una carta-confesión de Imus Keepup publicada en Negocios.com pone el dedo en la llaga: “¿Dónde invertir mi dinero” en estos tiempos revueltos y engañosos. La respuesta acaba con más de una noción extendida sobre los valores seguros, y causará más de un escalofrío.

Invertir en bolsa. Ni pensarlo: aún se pagan las consecuencias de la caída de las subprime, la banca sufre descalabro tras descalabro y los beneficios empresariales están a la baja. Aún hay episodios dramáticos por ver en la economía norteamericana: el fin de la breve brecha consumista ocasionada por las devoluciones fiscales y una nueva subida en los tipos de interés.

Invertir en petroleras. Otro movimiento equivocado. A pesar de los históricos a la alza del crudo, las presiones de Rusia y Venezuela asolan los resultados de los gigantes norteamericanos: Exxon Mobil vayó un 6% este año.

Invertir en bonos empresariales. Por ejemplo: los que lanzó General Motors con vencimiento en 2033, a un dólar con 59 centavos y una rentabilidad del 14%. Sin embargo, el precio de la rentabilidad es un riesgo socavado: hoy se ha anunciado que GM sufre una grave crisis de liquidez, y cierres y recortes están a la puerta.

Invertir en materias primas. El boom agrícola fue ocasionado por las enormes perdidas de las cosechas el año pasado, pero este ya hay una sobreoferta. Se habla de una futura y rápida depreciación.

¿Y ahora?

Fuente Negocios.com