Nuevamente, Warren Buffet, el CEO de Berkshire Hathaway aparece en los titulares, pero esta vez no junto a Gates o Slim, sino a causa de sus declaraciones sobre el terremoto que ha golpeado la línea de flotación de la isla japonesa.


Según asegura Buffet: «El terremoto creó una oportunidad de compra para los inversores de capital. Algo fuera de lo normal, un acontecimiento extraordinario como este, realmente crea una oportunidad. Si yo fuera propietario de acciones japonesas, no las vendería a causa de los acontecimientos de los últimos 10 días».

Según estimaciones de Goldman Sachs, la reconstrucción japonesa va a costar entre 200 y 300 billones de dólares, en fondos que supondrán un duro golpe a la balanza de precios, sin nombrar el enorme número de industrias destruidas o en pausa por los cortes energéticos.

Sin embargo, para el Tercer Hombre Más Rico del Mundo, el terremoto supone un “acontecimiento extraordinario” en términos de posibilidades financieras(el concepto de la diversión de los ricachones merece un severo repaso).

El mundo, sin embargo, está dando la razón a Buffet: hoy el índice Nikkei experimentó una sólida recuperación tras caídas del 12%, y la prensa se llena la boca con “la increíble capacidad de recuperación del ´pueblo japonés”.

Mark Mobius, presidente ejecutivo de Templeton Asset Management, comparte las impresiones de Buffet: «La demanda de cemento, acero y materias primas va a crecer por el gasto en infraestructura que se tiene que hacer para reparar lo que ha sido dañado”.

De las víctimas no habla ninguno de los dos.

Fuente | Estrategias de Inversión

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