inflacion.jpgDos tercios de los fondos de pensiones en España no compensan los efectos de la inflación y casi 9 de cada 10 están por debajo del rendimiento que ofrecen los bonos a diez años. Desolador panorama.

Y preocupante debido a los motivos de tan escasos réditos en unas inversiones tan importantes cara al presente y, sobre todo, al futuro. Uno de los problemas que afectan a estos fondos proceden directamente de la gestión que de ellos se hace y es que cuando algo tiene excesivo éxito entonces se tiende a querer sacarle demasiado partido. En cuanto a que sean tan demandados tiene mucho que ver el trato fiscal favorable del que gozan aunque no debieran ser casi los únicos productos de ahorro y previsión que tengan este carácter.

Otro de los problemas que pesan sobre el rendimiento de estas peculiares inversiones tiene su origen en los gastos que las instituciones de crédito cargan contra ellos, comisiones y gastos de administración, a menudo no sólo excesivos sino también injustificados puesto que si no hay beneficio tampoco debiera haber gastos. Pero bueno es lo que hay.

En todo caso se trata de un instrumento de ahorro e inversión imprescindible si queremos disponer de un caudal monetario digno cuando nos jubilemos pero convendría que los bancos y cajas pusieran más atención en que rindieran más y fueran menos fondos así como que el Estado contemplara a otras inversiones alternativas como dignas de tener un tratamiento impositivo favorable al contribuyente.

En otros países ya lo hacen pero llegaremos tarde y, sino, al tiempo.