macedonia.jpgCuando pensamos en deslocalización y “fuga” de empresas a otros lugares, seguramente se nos vienen a la cabeza países del Lejano Oriente, India, Singapur, China incluso, o bien naciones del este de Europa de reciente integración en la Unión Europea, PoloniaEslovenia, por poner dos ejemplos.

Sin embargo, Macedonia quiere unirse al club de “paraísos” destino de empresas y negocios y para ello ha empezado una agresiva campaña ofertando sus ventajas “competitivas” en los terrenos laboral, macroeconómico e impositivo. Y, desde un punto de vista meramente práctica, las facilidades que parecen dar son muy atractivas: creación de sociedades de manera rápida y sin burocracia, exenciones en el Impuesto de Sociedades, infraestructuras gratis y disponibilidad de suelo durante 75 años, rebajas del IVAexenciones aduaneras.

Por si estas condiciones no fuesen suficientes, además el salario bruto del país se sitúa en 370 euros ante lo cual uno no sabe si crear allí una sociedad o irse a vivir con lo poco que le den de intereses en el banco y no trabajar mientras se pueda. En definitiva, una nación pequeña con ganas de captar capitales y empresas y que más de una corporación aprovechará.

La pregunta es la de siempre, si nos vamos a quedar llorando y lamentando que Macedonia exista o bien intentamos hacer de la necesidad virtud y buscamos nuestras propias ventajas competitivas.

Vía: cotizalia.