pensador.jpgLos momentos de crisis lo son también de oportunidades, ya he visto varios post en este sentido, tanto que grandes negocios y fortunas se han conseguido en períodos como éstos, llámense de turbulencias, crisis o de recesión. Se trata de ocupar los lugares (nichos), nuevos o «viejos reformados», que la salida de los competidores van dejando o que la ausencia de los mismos va permitiendo.

En algunos casos se trata de redefinir y profundizar en lo ya existente pero generalmente es preciso encontrar lo nuevo, lo diferente o lo dinámico. Ayer mismo puede ver en un informativo de televisión cómo una nueva generación de comerciantes habían renovado casi totalmente un barrio completo de una gran ciudad antes achacado por problemas de droga, prostitución y delincuencia. Para ello necesitaron nuevos y arriesgados comerciantes y personas que cedieran sus locales, a bajo precio, para que se instalaran tiendas de vanguardia. Fuera el inmovilismo.

Asimismo, en alguna ciudad alemana, rica para más señas, surgen supermercados con tintes sociales, a beneficio cero, cercanos a los clientes. Fuera cortapisas.

Ayer mismo mantuve dos conversaciones interesantes que aunque no fueran networking sí me permitieron ver realidades. La primera fue con un empresario ligado a los encofrados que me transmitió que tras el parón inicial y brusco se empieza a salir poco a poco. La segunda charla fue con un microempresario yesista casi alegre porque en las actuales circunstancias estaban saliendo del sector los «paracaidistas» que han enturbiado el sector y bajado impunemente los precios.

Hay realidades para todos.