saludo.jpgCiertamente es una “matraca” que se repite cada cierto tiempo como si a base de mareas todo volviera una y otra vez al principio. Ya sea por motivos políticos, económicos o de intereses parece que hay que “revalorizar” el producto futbolístico a base de crear ansiedad en los aficionados aunque no le hace ninguna falta: quien tenga una televisión y no ofrezca una buena parrilla deportiva (sobre todo fútbol) está condenado a ocupar puestos secundarios.

La última batalla, que no será tal, tiene implicados a dos operadores televisivos, Mediapro y Audiovisual Sport, con muchas puñaladas traperas entre medias. Ambos quisieron unirse mediante la toma de participación del primero sobre el segundo pero se frustró y comenzaron las rencillas. Mediapro comenzó a comprar derechos audiovisuales de equipos para explotarlos a partir de 2009 soltando enormes cantidades de dinero, mientras tanto la participada por Sogecable se quedaba sin pastel de bodas al mismo tiempo que sin novia. Ahora se reclaman mútuamente cantidades ridículas en comparación con lo que se mueve en este mercado como excusa para tensar la contienda.

Pero están condenados a entenderse porque, al final, cada uno tiene lo que necesita el otro. Tener los derechos sin posibilidad de explotación equivale a pagar sin reversión, disponer de medios para sacar partido de un producto y no tener ninguno tampoco sirve para nada.

Lo cierto es que el fútbol es necesario como locomotora de cualquier programación pero es muy caro por lo que precisa ser exprimido en todas sus posibilidades, faltan bastantes por explorar que conste, una de las cuales y más rentables es el pay per view en el que Audiovisual Sport es el rey aunque no único.

Están condenados a entenderse pero mientras tanto van a dar la lata, ya lo vereis.