tous.jpgCuando entro en unos grandes almacenes cuyo nombre es de todos conocido me llama poderosamente la atención que en el espacio dedicado a diferentes marcas hay una que casi siempre tiene colas y hasta un reparto por números como si de comprar en la carnicería se tratase. Como habréis adivinado hablo de Tous, la reconocida joyería caracterizada a través de su icono-mascota de enorme éxito. La aparente simpleza de su imagen y propuesta contrasta con el destacado avance que han sabido experimentar.

Pero no se han conformado con disfrutar del momento sino que han innovado en la faceta fundamental que les ha proporcionado el triunfo: su imagen que no es otra cosa que su osito. Han introducido una nueva línea que complementa y amplía su mercado objetivo (el target que dicen los demasiado anglófilos) hasta ahora con cierta tendencia inocente, suave y quizá ñoña.

Y para ello han creado “Tous in heaven” que añade un parche pirata y unas tibias al pequeño plantígrado de referencia. Ganan endureciendo en cierta medida su proyección,  intentando captar segmentos menos proclives a lucir el osito como las “Juanis”. Me gusta la idea por cuanto de evolución tiene ya que para llegar a este punto han debido de mirarse hacia adentro con un análisis crítico que exteriorice sus puntos débiles. Para grandes empresas o compañías muy asentadas y con un indudable impacto suele ser más fácil seguir igual, comprar otros negocios o simplemente no hacer nada. Como se puede ver éste no es el caso.

Aunque yo le veo que se han quedado cortos, podían haber realizado un osito más malo, con ojos taimados y quizá colmillos. Puede que sea el siguiente paso, ya veremos.