Y lo peor está por llegar
Mira que me resistía a dar la razón a quienes vaticinaban un batacazo más que una crisis, a quienes lo veían tan mal que no vislumbraban la salida. Incluso me iba a permitir un post sobre la conveniencia de seguir eludiendo la palabra maldita, crisis, puesto que la economía como un equipo de fútbol es, en gran parte, un estado









