Negocios, leyes y retrasos
Treinta años es una buena cantidad de tiempo, algo más que el período estimado para una generación (25 años) por ejemplo, en cuyo lapso pueden cambiar las circunstancias de manera trascendental. Y, con ello, las leyes que pudieran ser válidas en un momento determinado, seguramente dejan de tener sentido una vez pasado el tiempo. Curiosamente en Filadelfia han decidido o se





